lunes, 26 de mayo de 2008

Oposicion al gobierno

Antonio Guzmán Blanco entre mayo y diciembre de 1866 permanece en Europa, negociando pagos de la deuda y recuperándose del cólera que lo ataca en París. Al año siguiente desposa en Caracas a Ana Teresa Ibarra y enseguida parte en campaña a sofocar la revolución conocida como “La Genuina”. En diciembre viaja otra vez a Europa, donde permanece cuando la Revolución Azul derroca al gobierno.

En agosto de 1868 vuelve a Caracas, pero una banda llamada “Los lincheros de Santa Rosalía” ataca su casa de Carmelitas cuando ofrece un baile a la sociedad caraqueña, el 14 de agosto de 1869, razón por la cual sale al exilio. Con poder económico y vasta experiencia de la administración pública y de la política, se ha convertido en el dirigente mejor preparado para llevar las riendas del país.
El más célebre acto de bufo, hacia Guzmán Blanco fue la parodia burlona sobre la adulación guzmancista, presentada por unos jóvenes de Caracas el 14 de marzo de 1885 en el Teatro Caracas, la noche de Santa Florentina. El acto se conoce como La Delpiniada por el nombre de un poeta de pueblo Francisco Antonio Delpino y Lamas que es el personaje central de la burla. Aunque no hubo alusiones expresas a Guzmán Blanco, la respuesta oficial no se hizo esperar; los organizadores del evento fueron encarcelados y clausurado su periódico. Se dice que cuando Guzmán Blanco, quien se hallaba en París preparándose para regresar a Venezuela, supo del espectáculo, comprendió en seguida el alcance de sus efectos.
Guzmán Blanco tuvo que llegar a un acuerdo con los grupos políticos y económicos que ejercían una influencia decisiva en la vida nacional. Durante todo el período republicano, los comerciantes, los caudillos regionales y los hacendados habían tenido diferencias importantes que llevaron a una situación de continuos enfrentamientos, los cuales desangraron económica y políticamente al país, impidiendo el buen funcionamiento del gobierno.
Tal era la situación con la que Guzmán Blanco se enfrentaba que su política de conciliación logró establecer un equilibrio con 2 de esos grupos de intereses: los caudillos regionales y los comerciantes. De esta manera pudo alcanzar el éxito en una empresa en la cual sus predecesores habían fracasado, e instaurar un régimen que gozó de gran estabilidad política y prosperidad económica como no los había tenido el país desde hacía mucho tiempo.

Guzmán Blanco, entre 1873 y 1876, había proseguido su enfrentamiento con la Iglesia. Guzmán Blanco mantuvo una actitud de independencia. Orientó su política a fortalecer el Estado como institución soberana frente a la Iglesia y a impedir la ingerencia del clero en los asuntos civiles y políticos; Entre las medidas de mayor significación de su gobierno en este aspecto, debemos mencionar las siguientes: Suprimió los Seminarios; puso en manos de la universidad la enseñanza de las materias eclesiásticas, prohibió la celebración de bautizos, matrimonios y actas de defunciones que no fueran registrados previamente por las autoridades civiles, cerró los conventos de mujeres y otras comunidades religiosas. Estatuyó el matrimonio civil e inició él mismo la práctica de esta reforma casándose ante las autoridades civiles. Restringió el derecho de la Iglesia y del clero de poseer bienes raíces. Ell destierro del obispo de Mérida, Juan Hilario Bosset, por haber desconocido la ley de matrimonio civil; el establecimiento del registro de estado civil; la supresión de los conventos de monjas; el destierro del arzobispo Silvestre Guevara y Lira por falta de residencia, de acuerdo con el Concilio de Trento, y declara vacante el arzobispado y nulos los actos de Guevara y Lira.

Entre los descontentos estaban los hacendados, quienes no lograron que el Gobierno llevase a cabo una política agraria satisfactoria. El presidente se negó a promover el Instituto de Crédito el cual debía, según las intenciones de los hacendados, facilitarles préstamos a bajo interés. Este rechazo provenía, en parte, de su alianza con la élite comercial y financiera. Su actitud negativa hacia aquel instituto ilustraba también sus preferencias por una ayuda indirecta del Gobierno al sector agropecuario más bien que mediante un subsidio otorgado de los fondos públicos.

Guzmán Blanco ejerció un gobierno centralizado y fuerte, con características de dictadura
Logró someter a todos aquellos que se levantaron en armas en contra de su gobierno, pues en esos momentos el país se encontraba convulsionado en todas partes y era necesario pacificarlo. Hubo suspensión de garantías, encarcelamientos, destierros e inclusive condenas a muerte
Por varios años el gobierno tuvo que luchar contra fuertes levantamientos armados en distintas zonas del país y atender a las presiones sociales, muchas de las cuales se lograron controlar a través de acuerdos y negociaciones.
En los años que siguieron a su llegada al poder, el país se encontraba sacudido en todas partes por conmociones y revueltas. Guzmán Blanco decía que:

"Venezuela es como un cuero seco, que se pisa por un lado y se levanta por el otro".

Durante el Bienio, la oposición se vuelve más audaz y los antiguos partidarios de Guzmán Blanco se dividen o se apartan de él. Un crítico importante a su gestión es, en 1887, el periódico El Yunque, publicado por un grupo de idealistas pertenecientes a las nuevas generaciones que habían fundado el Partido Nacional Democrático, el cual se autocalificaba de «partido de la juventud».
Entre ellos estaban Tomás Ignacio Potentini, Luis Correa Flínter, José Mercedes López y Eduardo O'Brien, redactores o colaboradores de aquel periódico, cuya divisa era «Paz y Leyes», a la cual agregaban un pensamiento de Víctor Hugo:

«El presente es el yunque del porvenir».

Los continuos y despiadados ataques de aquellos muchachos y sobre todo, el interés con que el público esperaba cada día la aparición del periódico, acabaron por exasperar al presidente, que mandó detener a algunos de los redactores y posteriormente, al continuar la publicación, fue ésta suspendida legalmente, aunque circularon algunos números en la clandestinidad. Esta nueva generación de intelectuales y de jóvenes estudiantes, quienes organizaron una fuerte oposición a su gobierno hasta el punto de obligarlo a retirarse antes de concluir su mandato.

1 comentario:

ANDREINA PLAZA dijo...

muy completo e ilustrativo, sin embargo pienso que debieron resumir mas la informacion hacerlo mas concreto y atractivo. senalar los puntos mas importantes y quitar el relleno